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LA ESTRELLA DE LA MUERTE


El potente chorro producido por un agujero negro súper masivo en el centro de una galaxia, alcanza a otra galaxia cercana.
El potente chorro procedente de un agujero negro súper masivo está causando daños enormes en una galaxia cercana, según los últimos hallazgos de los observatorios de la NASA. Esta violencia galáctica, jamás observada hasta la fecha, puede producir un efecto importante en los planetas que se hallen a lo largo del recorrido del chorro así como iniciar la formación de estrellas tras su destructiva estela.
Se le conoce como 3C321. Se trata de un sistema que contiene dos galaxias que orbitan la una sobre la otra. Los datos del Observatorio de rayos X Chandra de la NASA, muestran que ambas galaxias contienen en su centro, agujeros negros súper masivos, pero en la galaxia de mayor tamaño hay un chorro que surge de las proximidades de su agujero negro. Aparentemente, la galaxia de menor tamaño se ha interpuesto en la trayectoria de dicho chorro.
Esta “estrella de la muerte” fue descubierta gracias al esfuerzo combinado de telescopios en tierra y de telescopios en el espacio. Parte del trabajo lo han realizado el Observatorio de rayos X Chandra de la NASA, el Telescopio Espacial Hubble y el Telescopio Espacial Spitzer. Igualmente han sido necesarios para el hallazgo, el telescopio “Very Large Array”, en Socorro, New Mexico, así como el “Multi-Element Radio Linked Interferometer Network” (MERLIN), en el Reino Unido.
“Hemos visto muchos chorros producidos por agujeros negros, pero esta es la primera ocasión en la que hemos visto cómo un chorro golpea a otra galaxia”, declara Dan Evans, del “Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics” y líder del estudio. “Este chorro podría estar causando todo tipo de problemas en la galaxia sobre la que se proyecta”.

Los chorros producidos por agujeros negros súper masivos producen altas cantidades de radiación, especialmente rayos X de alta energía y rayos gamma, que en grandes cantidades pueden ser letales. Los efectos combinados de esta radiación y de las partículas moviéndose a velocidades próximas a la de la luz, podrían dañar de forma severa la atmósfera de los planetas que se encuentren en su trayectoria. Por ejemplo, se podrían destruir las capas protectoras de ozono en la zona exterior de la atmósfera de los planetas.
Estos chorros producidos por los agujeros negros súper masivos transportan enormes cantidades de energía a lugares muy alejados del agujero negro y pueden producir efectos a escalas inmensamente mayores al tamaño del propio agujero negro. Uno de los objetivos clave de la investigación en astrofísica es aprender más sobre estos chorros.
“Podemos ver chorros por todo el universo, pero seguimos luchando por comprender alguna de sus propiedades principales”, afirma el co-investigador Martin Hardcastle, de la Universidad de Hertfordshire, en el Reino Unido. “El sistema 3C321 nos proporciona la oportunidad de comprender cómo se ven afectados estos chorros cuando se encuentran con algo como una galaxia y qué es lo que hacen tras depués”.
Parece probable que los efectos del chorro sobre la galaxia cercana sean considerables, ya que dichas galaxias se encuentran extremadamente próximas entre sí, a tan solo 20000 años luz. A una distancia similar a la de la Tierra respecto del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Una zona brillante en las imágenes del ”Very Large Array” y del MERLIN, muestran la zona exterior de la galaxia en la que ha impactado el chorro, disipando parte de su energía. La colisión ha hecho que se altere y deflecte su trayectoria.
Otro aspecto único del descubrimiento en 3C321 es lo rápido que se ha producido este suceso respecto a la escala de tiempo cósmica. Las características que apreciamos en las imágenes del “Very Large Array” y del Chandra, indican que el chorro empezó a impactar en la galaxia hace un millón de años, lo que es una pequeña fracción de tiempo en la vida de este sistema. Esto significa que dicho alineamiento es bastante raro en nuestro universo cercano, lo que hace que 3C321 sea una gran oportunidad para estudiar este fenómeno.
Es posible que no todo sean malas noticias para la galaxia golpeada por el chorro. El flujo masivo de energía y radiación podría inducir la formación de grandes cantidades de estrellas y planetas una vez que se haya superado la estela inicial de destrucción.